sábado, 24 de septiembre de 2011

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"No es éste el relato de hazañas impresionantes. Es un trozo de dos vidas tomadas en un momento en que cruzaron juntas un determinado trecho con identidad de aspiraciones y conjunción de sueños.
¿Fue nuestra visión demasiado estrecha? ¿Demasiado parcial? ¿Demasiado apresurada? ¿Fueron nuestras conclusiones demasiado rígidas? Tal vez, pero ese vagar sin rumbo, me ha cambiado más de lo que creí. Yo ya no soy yo, por lo menos no soy el mismo yo interior."

domingo, 11 de septiembre de 2011

Palabras, palabras, palabras...


Parece ser que, al final, las palabras siempre se las lleva el viento. Que, unas veces, son solo sonidos melodiosos que endulzan nuestros oídos provocando falsas ilusiones, erróneos sentimientos y, otras, estridentes ruidos capaces de robarnos la calma, de hacernos caer hasta lo más bajo.

Es por ello, que me dejo llevar por los actos, actitud y comportamiento, ésto siempre nos dirá y significará mucho más que cuatro palabras entrelazadas, mucho más que cualquier frase bien estructurada formada por términos que, según la costumbre, pueden ser los más hermosos que se puedan escuchar.

Sin embargo, en ocasiones las palabras pueden llegar a tener fondo. En ocasiones, las palabras, pueden llegar a ser sinceras cuando salen desde lo más profundo de nuestras entrañas, cuando, comenzando con un temblor de piernas, seguido de un pellizco en el estómago y acompañado de una húmeda niebla entre el ojo y el párpado, se produce una explosión dentro de ti capaz de llegar y conmover a las personas más inesperadas. Pero para ello, siempre han de estar presentes los hechos, la actitud y comportamiento. Las palabras sin sentido cualquiera puede pronunciarlas, incluso aquellas aparejadas a un sentimiento. La labia, el desparpajo, las dudas, las ganas o el tener vacío nuestro interior lo hace posible.

También, las palabras sin sentido cualquiera puede escucharlas, cualquiera puede creerlas y así darles significado, ese que más nos convenga, por lo que nada valdrá realmente la pena si nos dejamos llevar por los gestos más que por las ideas, si no somos capaces de vivir sin engañarnos a nosotros mismos para lograr una felicidad, una sensación de bienestar, que no durará más de lo que dura una conversación.

Quizás por eso callo. Quizás por eso guardo mis ideas, mis sentimientos, mis inquietudes, mis ilusiones, mis dudas y mis miedos. Quizás por eso solo lo saco a relucir cuando encuentro a otra persona que actúa más que habla.

Es ahora cuando me doy cuenta de que “sabe a libertad callarse entre tanto ruido”.

jueves, 2 de junio de 2011

¿Éste es mi destino?


Y pensar que aún tenía la esperanza de que la impotencia, la amargura, la impaciencia, la tristeza, la melancolía... desaparecieran.

Y pensar que me ilusionaba haciendo planes para cambiar mi rumbo, mi camino, mi vida mientras espero un destino ya construido.

¿Irónico? No, penoso más bien.

Acostarte cada noche cansada, agotadas las fuerzas de tanto intentar lo imposible y soñar... Soñar que río y lloro, de alegría y de tristeza porque, ¿qué es la felicidad sin tristeza?, y que todos a tu alrededor ríen y lloran contigo. Y despertarte cada mañana feliz; y esperar entre sabanas esa divina idea que te enseñe cómo hacer los sueños realidad.

Pero entonces interrumpen los ruidos y hasta el canto de un mirlo parecen taladradoras que te atraviesan la cabeza sin más. Abres los ojos y todo ha pasado de largo... ¿en qué pensaba?

Te levantas y estiras las sabanas, ducha, desayuno, compra, trabajo...como ayer, como antes de ayer, como el día anterior. Y sientes como la monotonía te asfixia cada día un poco más; la conciencia de que hay algo más pero que no encuentras el valor, las ganas, la compañía… ni siquiera un motivo, ni siquiera sabes qué es eso que buscas, qué es lo que deseas y anhelas, solo sabes que algo no marcha bien, que estás viviendo una mentira, que con quince años tu única preocupación no puede ser terminar los estudios para llegar a los treinta, encontrar al que va a ser sin más remedio el amor de tu vida y esperar que los años pasen y pasen y pasen sabiendo que no has vivido, porque vivir no puede limitarse a volar en libertad en cien kilómetros cuadrados diariamente vigilados, analizados, comentados…. ¡Qué mal sabor el ser admirado!, sueño de muchos pero tortura de otros…

Y al fin te das cuenta de lo que eres, y en lo que te has convertido, un ignorante mentiroso que solo busca otro desgraciado como él del que poder burlarse para sentirse un poco mejor durante unos minutos; mentiroso porque ni fiel a tus principios pudiste ser transformándote en alguien o algo que no eres, buscando no se sabe qué que hiciera que te sintieras mejor. Pero tarde, te diste cuenta tarde, y ahora solo esperas un milagro que evite que el veneno que llevas dentro te mate antes de tiempo…

¿Éste es mi destino?
¿Cuánto tiempo crees que podré bailar sobre tu mano sin echarme a perder?
Nunca olvides que al final el siervo será el amo si persiste en ver que la misma luz que me ciega guiará cada uno de mis pasos, será entonces cuando tú me echarás de menos tanto, tanto, tanto......
Porque puedo ser romántico
y puedo ser un cínico
Puedo ser auténtico
y ser el más ridículo.
Nadie me impondrá etiquetas para anclar mi vida a un guión de papel,
nadie me dirá que jamás alcanzaré la cima que yo quiero ascender.
Es mi voluntad la que me ha empujado cada vez que he doblado las rodillas, la que nunca deja de creer.
Puedo ser el hombre que yo quiera ser
Puedo ser una mujer
Puedo ser anciano y niño a la vez
Puedo ser ateo y místico a la vez
Puedo ser algo amante y libre a la vez.